Mudarse a Irlanda desde EE. UU.: visados, dinero y banca para expats
Todo para los expats de EE. UU. que se mudan a Irlanda: visados, coste de vida, impuestos, sanidad y cómo abrir una cuenta irlandesa antes de llegar.



Lo lograste. Alcanzaste tu Meta de Ahorro y ahora tu sueño de tener una casa está al alcance de la mano. Puede que hayas utilizado una Cuenta Conjunta de bunq para llegar hasta aquí, viendo cómo tu saldo crecía con cada depósito. Esa constancia y determinación te han llevado hasta este punto, y ahora es momento de aplicar la misma mentalidad a la siguiente etapa.
Comprar una casa no es solo una gran decisión. Es una serie de pasos pequeños y prácticos. La buena noticia es que las mismas herramientas que te ayudaron a ahorrar pueden ayudarte a gestionar cada detalle: desde las visitas hasta las reformas y todo lo que haya entre medias.
El primer paso es la búsqueda de la casa en sí. Las visitas son tu oportunidad de ir más allá de las primeras impresiones y centrarte en lo que realmente importa. Fíjate en posibles señales de moho, la antigüedad de la caldera y si las ventanas son de doble acristalamiento.
Incluso puedes usar tu app bunq para mantenerte organizado durante todo el proceso. Añade notas y fotos a las transacciones relacionadas con tu búsqueda, como comisiones de inspección o pagos de depósitos. Tener toda la información en un solo lugar te ayuda a tomar decisiones claras y seguras más adelante.
La mayoría de las casas necesitan algún retoque cuando te mudas. Puede que sea actualizar la cocina o renovar el baño. En lugar de tener un vago “fondo de reformas”, divídelo en partes claras y manejables.
Con bunq, puedes abrir hasta 25 Cuentas Bancarias en cuestión de segundos. Crea una Cuenta de Ahorro para la nueva cocina, otra para la reforma del jardín y una tercera para el nuevo suelo de madera. Añade Metas de Ahorro a cada una para poder seguir el progreso y mantenerte dentro del presupuesto. Ver exactamente cuánto has reservado para cada proyecto ayuda a evitar sorpresas y mantiene el proceso libre de estrés.
Antes de finalizar tu plan, tómate un momento para explorar la ayuda financiera disponible para quienes compran por primera vez. Muchos gobiernos y bancos ofrecen programas específicos que pueden reducir tus costes iniciales o hacer que las cuotas sean más llevaderas.
Aquí van algunos ejemplos:
Países Bajos: La Starterslening es un préstamo complementario respaldado por el gobierno que ayuda a los compradores primerizos a cubrir la diferencia entre sus ahorros y el precio de la casa. A menudo los pagos de intereses se reducen o se aplazan durante los primeros años.
Francia: El Prêt à Taux Zéro (PTZ) es un préstamo sin intereses respaldado por el gobierno francés para compradores primerizos elegibles que adquieren su residencia principal.
España: Varios gobiernos regionales ofrecen reducciones de impuestos o garantías parciales para compradores jóvenes que adquieren su primera vivienda.
Una consulta rápida en tu ayuntamiento puede descubrir opciones que hagan que tu presupuesto rinda más. Incluso una pequeña subvención o un tipo de interés más bajo puede ahorrarte miles.
Una vez que encuentres el lugar adecuado, piensa en lo que viene después. ¿Te vas a mudar enseguida o vas a alquilarlo primero?
Si decides alquilarlo, abre una Cuenta Bancaria dedicada para separar los ingresos y gastos del alquiler. Incluso puedes enviar a tus inquilinos un bunq.me cada mes para que el cobro del alquiler sea muy sencillo.
Si te mudas, tu Cuenta Conjunta puede convertirse en el centro de las facturas compartidas del hogar, ayudándoos a ti y a tu pareja a mantenerlo todo bajo control desde el primer día.
También podéis configurar una Cuenta de Ahorro Conjunta para metas futuras, ya sea amueblar vuestra nueva casa, planear el próximo viaje o ahorrar para mejoras a largo plazo. Cada uno puede aportar automáticamente, ver el progreso en tiempo real y decidir juntos cómo gastar ese dinero.
Hay mucho que gestionar cuando compras una casa. Tener unas finanzas claras hace más fácil decidir qué viene después. Con bunq, funciones como múltiples Cuentas Bancarias y Cuentas de Ahorro Conjuntas mantienen todo sencillo y en un solo lugar.
Empieza hoy y haz tu próximo gran movimiento con confianza.
Sigue aumentando tu confianza con el dinero con estas guías:
Construyendo nuestro nido: cómo ahorramos para tener casa propia
El camino hacia tener casa propia: Hipotecas y Cuentas Conjuntas
Tipos de interés hipotecarios: qué son y cómo funcionan
Comparte esta publicación
Lo lograste. Alcanzaste tu Meta de Ahorro y ahora tu sueño de tener una casa está al alcance de la mano. Puede que hayas utilizado una Cuenta Conjunta de bunq para llegar hasta aquí, viendo cómo tu saldo crecía con cada depósito. Esa constancia y determinación te han llevado hasta este punto, y ahora es momento de aplicar la misma mentalidad a la siguiente etapa.
Comprar una casa no es solo una gran decisión. Es una serie de pasos pequeños y prácticos. La buena noticia es que las mismas herramientas que te ayudaron a ahorrar pueden ayudarte a gestionar cada detalle: desde las visitas hasta las reformas y todo lo que haya entre medias.
El primer paso es la búsqueda de la casa en sí. Las visitas son tu oportunidad de ir más allá de las primeras impresiones y centrarte en lo que realmente importa. Fíjate en posibles señales de moho, la antigüedad de la caldera y si las ventanas son de doble acristalamiento.
Incluso puedes usar tu app bunq para mantenerte organizado durante todo el proceso. Añade notas y fotos a las transacciones relacionadas con tu búsqueda, como comisiones de inspección o pagos de depósitos. Tener toda la información en un solo lugar te ayuda a tomar decisiones claras y seguras más adelante.
La mayoría de las casas necesitan algún retoque cuando te mudas. Puede que sea actualizar la cocina o renovar el baño. En lugar de tener un vago “fondo de reformas”, divídelo en partes claras y manejables.
Con bunq, puedes abrir hasta 25 Cuentas Bancarias en cuestión de segundos. Crea una Cuenta de Ahorro para la nueva cocina, otra para la reforma del jardín y una tercera para el nuevo suelo de madera. Añade Metas de Ahorro a cada una para poder seguir el progreso y mantenerte dentro del presupuesto. Ver exactamente cuánto has reservado para cada proyecto ayuda a evitar sorpresas y mantiene el proceso libre de estrés.
Antes de finalizar tu plan, tómate un momento para explorar la ayuda financiera disponible para quienes compran por primera vez. Muchos gobiernos y bancos ofrecen programas específicos que pueden reducir tus costes iniciales o hacer que las cuotas sean más llevaderas.
Aquí van algunos ejemplos:
Países Bajos: La Starterslening es un préstamo complementario respaldado por el gobierno que ayuda a los compradores primerizos a cubrir la diferencia entre sus ahorros y el precio de la casa. A menudo los pagos de intereses se reducen o se aplazan durante los primeros años.
Francia: El Prêt à Taux Zéro (PTZ) es un préstamo sin intereses respaldado por el gobierno francés para compradores primerizos elegibles que adquieren su residencia principal.
España: Varios gobiernos regionales ofrecen reducciones de impuestos o garantías parciales para compradores jóvenes que adquieren su primera vivienda.
Una consulta rápida en tu ayuntamiento puede descubrir opciones que hagan que tu presupuesto rinda más. Incluso una pequeña subvención o un tipo de interés más bajo puede ahorrarte miles.
Una vez que encuentres el lugar adecuado, piensa en lo que viene después. ¿Te vas a mudar enseguida o vas a alquilarlo primero?
Si decides alquilarlo, abre una Cuenta Bancaria dedicada para separar los ingresos y gastos del alquiler. Incluso puedes enviar a tus inquilinos un bunq.me cada mes para que el cobro del alquiler sea muy sencillo.
Si te mudas, tu Cuenta Conjunta puede convertirse en el centro de las facturas compartidas del hogar, ayudándoos a ti y a tu pareja a mantenerlo todo bajo control desde el primer día.
También podéis configurar una Cuenta de Ahorro Conjunta para metas futuras, ya sea amueblar vuestra nueva casa, planear el próximo viaje o ahorrar para mejoras a largo plazo. Cada uno puede aportar automáticamente, ver el progreso en tiempo real y decidir juntos cómo gastar ese dinero.
Hay mucho que gestionar cuando compras una casa. Tener unas finanzas claras hace más fácil decidir qué viene después. Con bunq, funciones como múltiples Cuentas Bancarias y Cuentas de Ahorro Conjuntas mantienen todo sencillo y en un solo lugar.
Empieza hoy y haz tu próximo gran movimiento con confianza.
Sigue aumentando tu confianza con el dinero con estas guías:
Construyendo nuestro nido: cómo ahorramos para tener casa propia
El camino hacia tener casa propia: Hipotecas y Cuentas Conjuntas
Tipos de interés hipotecarios: qué son y cómo funcionan
Comparte esta publicación
Lo lograste. Alcanzaste tu Meta de Ahorro y ahora tu sueño de tener una casa está al alcance de la mano. Puede que hayas utilizado una Cuenta Conjunta de bunq para llegar hasta aquí, viendo cómo tu saldo crecía con cada depósito. Esa constancia y determinación te han llevado hasta este punto, y ahora es momento de aplicar la misma mentalidad a la siguiente etapa.
Comprar una casa no es solo una gran decisión. Es una serie de pasos pequeños y prácticos. La buena noticia es que las mismas herramientas que te ayudaron a ahorrar pueden ayudarte a gestionar cada detalle: desde las visitas hasta las reformas y todo lo que haya entre medias.
El primer paso es la búsqueda de la casa en sí. Las visitas son tu oportunidad de ir más allá de las primeras impresiones y centrarte en lo que realmente importa. Fíjate en posibles señales de moho, la antigüedad de la caldera y si las ventanas son de doble acristalamiento.
Incluso puedes usar tu app bunq para mantenerte organizado durante todo el proceso. Añade notas y fotos a las transacciones relacionadas con tu búsqueda, como comisiones de inspección o pagos de depósitos. Tener toda la información en un solo lugar te ayuda a tomar decisiones claras y seguras más adelante.
La mayoría de las casas necesitan algún retoque cuando te mudas. Puede que sea actualizar la cocina o renovar el baño. En lugar de tener un vago “fondo de reformas”, divídelo en partes claras y manejables.
Con bunq, puedes abrir hasta 25 Cuentas Bancarias en cuestión de segundos. Crea una Cuenta de Ahorro para la nueva cocina, otra para la reforma del jardín y una tercera para el nuevo suelo de madera. Añade Metas de Ahorro a cada una para poder seguir el progreso y mantenerte dentro del presupuesto. Ver exactamente cuánto has reservado para cada proyecto ayuda a evitar sorpresas y mantiene el proceso libre de estrés.
Antes de finalizar tu plan, tómate un momento para explorar la ayuda financiera disponible para quienes compran por primera vez. Muchos gobiernos y bancos ofrecen programas específicos que pueden reducir tus costes iniciales o hacer que las cuotas sean más llevaderas.
Aquí van algunos ejemplos:
Países Bajos: La Starterslening es un préstamo complementario respaldado por el gobierno que ayuda a los compradores primerizos a cubrir la diferencia entre sus ahorros y el precio de la casa. A menudo los pagos de intereses se reducen o se aplazan durante los primeros años.
Francia: El Prêt à Taux Zéro (PTZ) es un préstamo sin intereses respaldado por el gobierno francés para compradores primerizos elegibles que adquieren su residencia principal.
España: Varios gobiernos regionales ofrecen reducciones de impuestos o garantías parciales para compradores jóvenes que adquieren su primera vivienda.
Una consulta rápida en tu ayuntamiento puede descubrir opciones que hagan que tu presupuesto rinda más. Incluso una pequeña subvención o un tipo de interés más bajo puede ahorrarte miles.
Una vez que encuentres el lugar adecuado, piensa en lo que viene después. ¿Te vas a mudar enseguida o vas a alquilarlo primero?
Si decides alquilarlo, abre una Cuenta Bancaria dedicada para separar los ingresos y gastos del alquiler. Incluso puedes enviar a tus inquilinos un bunq.me cada mes para que el cobro del alquiler sea muy sencillo.
Si te mudas, tu Cuenta Conjunta puede convertirse en el centro de las facturas compartidas del hogar, ayudándoos a ti y a tu pareja a mantenerlo todo bajo control desde el primer día.
También podéis configurar una Cuenta de Ahorro Conjunta para metas futuras, ya sea amueblar vuestra nueva casa, planear el próximo viaje o ahorrar para mejoras a largo plazo. Cada uno puede aportar automáticamente, ver el progreso en tiempo real y decidir juntos cómo gastar ese dinero.
Hay mucho que gestionar cuando compras una casa. Tener unas finanzas claras hace más fácil decidir qué viene después. Con bunq, funciones como múltiples Cuentas Bancarias y Cuentas de Ahorro Conjuntas mantienen todo sencillo y en un solo lugar.
Empieza hoy y haz tu próximo gran movimiento con confianza.
Sigue aumentando tu confianza con el dinero con estas guías:
Construyendo nuestro nido: cómo ahorramos para tener casa propia
El camino hacia tener casa propia: Hipotecas y Cuentas Conjuntas
Tipos de interés hipotecarios: qué son y cómo funcionan
Comparte esta publicación
Explora más consejos e historias de bunq.
Explora más consejos e historias de bunq.
Explora más consejos e historias de bunq.
Ya tienes el pago inicial. Ahora es momento de planificar los siguientes pasos. Así puedes mantenerte organizado, seguro y en control con bunq.
Ya tienes el pago inicial. Ahora es momento de planificar los siguientes pasos. Así puedes mantenerte organizado, seguro y en control con bunq.
Ya tienes el pago inicial. Ahora es momento de planificar los siguientes pasos. Así puedes mantenerte organizado, seguro y en control con bunq.