Todos los padres quieren preparar a sus hijos para el éxito. Y aunque no existe una fórmula única, hay algo que siempre da sus frutos a largo plazo: empezar pronto.
Ahorrar para el futuro de tu hijo no tiene por qué significar grandes depósitos ni planes complejos. Gracias al interés compuesto, incluso los ahorros pequeños y constantes pueden convertirse en algo importante, sobre todo cuando les das tiempo para crecer.
Interés compuesto: qué es y por qué importa
El interés compuesto es sencillo pero muy potente. Significa que no solo ganas intereses por el dinero que ahorras, sino también por los intereses que ese dinero acumula con el tiempo.
Piensa en ello como si plantaras una semilla. La riegas con frecuencia. Empieza a crecer. Y antes de que te des cuenta, no solo estás viendo crecimiento, sino crecimiento sobre el propio crecimiento. Eso es el interés compuesto. Y cuanto antes empieces, más tiempo tendrá para jugar a tu favor.
Maximiza tus intereses
No necesitas apartar grandes sumas de dinero. De hecho, a menudo son los depósitos más pequeños y constantes los que se acumulan más rápido, especialmente cuando se empieza desde joven.
Ponte un objetivo de ahorro, haz un plan y deja que bunq haga el trabajo duro. Solo necesitas unos toques para abrir una Cuenta de Ahorro para tu hijo, y puedes empezar con la cantidad que mejor se adapte a tu presupuesto.
Hasta un 3,01 % de interés
En bunq, los ahorros de tu hijo crecen más rápido. Puedes conseguir hasta un 3,01 % de interés anual, que se paga semanalmente. Eso significa que sus ahorros están trabajando constantemente en segundo plano, incluso mientras tú te centras en su día a día.
Sin papeleos. Sin largas esperas. Solo rentabilidad real, semana tras semana.
Deja que tus amigos y familiares colaboren
Los ahorros no tienen por qué venir solo de ti. Cumpleaños, fiestas, momentos especiales... la familia y los amigos a menudo quieren colaborar. Ahora pueden hacerlo con tu enlace personal de bunq.me. Es una forma sencillísima para que tus seres queridos envíen dinero directamente a la Cuenta de Ahorro de tu hijo, sin pasos adicionales.
Tú ya te encargas de organizar el camino al cole, los cuentos para dormir, las comidas semanales y todo lo demás. Así que deja que nosotros nos encarguemos de la parte del futuro.
Configura una Cuenta de Ahorro para menores en pocos minutos, automatiza tus depósitos e invita a otros a colaborar. Es fácil. Es inteligente. Y es una cosa menos de la que preocuparte más adelante.
¡Empieza ya y deja que el tiempo haga el resto!




