David elevó el listón de la calidad UX en bunq

David elevó el listón de la calidad UX en bunq

David elevó el listón de la calidad UX en bunq

Índice
Ahora estoy marcando la diferencia en bunq.
Todo empezó con unas vacaciones. Después de machacarme durante años en un trabajo de ventas, necesitaba un descanso lejos de casa, y ¿qué está más lejos de Nueva Zelanda que Países Bajos? Así que me puse la mochila y me subí a un avión, listo para recorrer Europa durante un par de meses.
Fue entonces cuando tuve mi primer encuentro con bunq. No me había dado cuenta de cuánto me estaba cobrando mi banco en cambio de divisas, uso en el extranjero y comisiones por retirada. Necesitaba una solución local, y me llegó a través de un póster en una parada de bus. ¿Crear una cuenta en 5 minutos? Reto aceptado. Y bunq lo consiguió. Eso, combinado con la funcionalidad increíble y un par de conversaciones auténticas y geniales con el equipo de Soporte, me dio una sensación súper positiva de bunq.
A medida que se acercaba el final de las vacaciones, me di cuenta de que todavía no estaba listo para irme. Experiencias increíbles por toda Europa, conexiones retomadas con familia a la que no veía desde hacía años y una sensación muy fuerte de que la vida aquí era mucho más emocionante hicieron que, estratégicamente, perdiera mi vuelo de vuelta. Pero si me iba a quedar, necesitaba encontrar trabajo.
Atención al cliente no era precisamente el trabajo que soñaba hacer, pero viendo la personalidad y la individualidad que mostraban los guías de bunq Support con los que hablé, quería unirme a ese equipo. Probé si encajaba (de hecho, 3 veces) y al final me dieron una oportunidad. Lo que más me sorprendió desde el primer día fue la pasión que los bunqers ponen en su trabajo y que todo el mundo se hace disponible para explicarte las cosas y resolver problemas.
Trabajar en un banco es como resolver un puzle. Hay muchas piezas que encajan entre sí hasta que ves la imagen completa. Cuando alguien echa en falta un pago o contacta con Soporte por un bug interesante, puedes bucear en las cuentas y las apps para entender exactamente cómo ha pasado y qué podemos hacer para solucionarlo.
Un día, me di cuenta de un patrón con las estafas online: parecía que los estafadores estaban más activos los viernes por la tarde, esperando que el fin de semana les diera más tiempo para escapar con el dinero. Odio absolutamente las estafas, así que pensé en un proceso que pudiera bloquear algunas de estas cuentas al instante. Así podríamos devolver más dinero a las víctimas. Esa es la parte guay de bunq: si tienes una idea que puede marcar la diferencia, puedes hacerla realidad más rápido que en cualquier otro sitio.
Mi pasión por encontrar y resolver bugs me convirtió en el candidato perfecto para pasar a nuestro equipo de Quality Assurance. Aquí pude entender de verdad el funcionamiento interno de bunq y dar feedback crítico para asegurarnos de que arreglábamos los bugs antes de que llegaran a ti. Es mucha presión ser la última persona en dar el visto bueno antes de que se actualicen las apps. Resolver bugs también implica aportar creatividad: pude trabajar con nuestros desarrolladores no solo para encontrar soluciones sencillas, sino también la mejor solución para mantener a nuestros usuarios contentos.
La creatividad es lo que más valoro de mi trabajo. Cualquiera, de cualquier departamento, puede proponer ideas para mejorar las cosas, y se toman en serio. Cuando llevaba un año como QA Engineer, me pidieron que me uniera al equipo de Producto, para que pudiera centrarme en tomar las ideas que recibimos de nuestros usuarios y bunqers y ponerlas en práctica. Hoy en día me dedico a hacer que bunq sea más intuitivo para ti, limando cualquier borde afilado y puliendo toda la experiencia bunq para que sea fluida y sencilla para todo el mundo.
Quien me conoce sabe que no sé contar historias cortas, así que dejo un TL;DR aquí: nunca he trabajado en ningún sitio que dé las oportunidades que da bunq. La persona adecuada, con la actitud adecuada y ganas de marcar la diferencia llega muchísimo más lejos que alguien que solo tiene las cualificaciones correctas. Me dieron la oportunidad de demostrar mi valor y, gracias a eso, he crecido más en 3 años aquí que en 10 en cualquier otro sitio. ¡Tengo muchas ganas de formar parte de todas las cosas guays que se vienen!
¿Te inspira la historia de David? Tú también puedes marcar la diferencia cada día. Ahora mismo tenemos un montón de ofertas de trabajo abiertas. Pon a prueba tu encaje y haz avanzar tu carrera hoy.
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Ahora estoy marcando la diferencia en bunq.
Todo empezó con unas vacaciones. Después de machacarme durante años en un trabajo de ventas, necesitaba un descanso lejos de casa, y ¿qué está más lejos de Nueva Zelanda que Países Bajos? Así que me puse la mochila y me subí a un avión, listo para recorrer Europa durante un par de meses.
Fue entonces cuando tuve mi primer encuentro con bunq. No me había dado cuenta de cuánto me estaba cobrando mi banco en cambio de divisas, uso en el extranjero y comisiones por retirada. Necesitaba una solución local, y me llegó a través de un póster en una parada de bus. ¿Crear una cuenta en 5 minutos? Reto aceptado. Y bunq lo consiguió. Eso, combinado con la funcionalidad increíble y un par de conversaciones auténticas y geniales con el equipo de Soporte, me dio una sensación súper positiva de bunq.
A medida que se acercaba el final de las vacaciones, me di cuenta de que todavía no estaba listo para irme. Experiencias increíbles por toda Europa, conexiones retomadas con familia a la que no veía desde hacía años y una sensación muy fuerte de que la vida aquí era mucho más emocionante hicieron que, estratégicamente, perdiera mi vuelo de vuelta. Pero si me iba a quedar, necesitaba encontrar trabajo.
Atención al cliente no era precisamente el trabajo que soñaba hacer, pero viendo la personalidad y la individualidad que mostraban los guías de bunq Support con los que hablé, quería unirme a ese equipo. Probé si encajaba (de hecho, 3 veces) y al final me dieron una oportunidad. Lo que más me sorprendió desde el primer día fue la pasión que los bunqers ponen en su trabajo y que todo el mundo se hace disponible para explicarte las cosas y resolver problemas.
Trabajar en un banco es como resolver un puzle. Hay muchas piezas que encajan entre sí hasta que ves la imagen completa. Cuando alguien echa en falta un pago o contacta con Soporte por un bug interesante, puedes bucear en las cuentas y las apps para entender exactamente cómo ha pasado y qué podemos hacer para solucionarlo.
Un día, me di cuenta de un patrón con las estafas online: parecía que los estafadores estaban más activos los viernes por la tarde, esperando que el fin de semana les diera más tiempo para escapar con el dinero. Odio absolutamente las estafas, así que pensé en un proceso que pudiera bloquear algunas de estas cuentas al instante. Así podríamos devolver más dinero a las víctimas. Esa es la parte guay de bunq: si tienes una idea que puede marcar la diferencia, puedes hacerla realidad más rápido que en cualquier otro sitio.
Mi pasión por encontrar y resolver bugs me convirtió en el candidato perfecto para pasar a nuestro equipo de Quality Assurance. Aquí pude entender de verdad el funcionamiento interno de bunq y dar feedback crítico para asegurarnos de que arreglábamos los bugs antes de que llegaran a ti. Es mucha presión ser la última persona en dar el visto bueno antes de que se actualicen las apps. Resolver bugs también implica aportar creatividad: pude trabajar con nuestros desarrolladores no solo para encontrar soluciones sencillas, sino también la mejor solución para mantener a nuestros usuarios contentos.
La creatividad es lo que más valoro de mi trabajo. Cualquiera, de cualquier departamento, puede proponer ideas para mejorar las cosas, y se toman en serio. Cuando llevaba un año como QA Engineer, me pidieron que me uniera al equipo de Producto, para que pudiera centrarme en tomar las ideas que recibimos de nuestros usuarios y bunqers y ponerlas en práctica. Hoy en día me dedico a hacer que bunq sea más intuitivo para ti, limando cualquier borde afilado y puliendo toda la experiencia bunq para que sea fluida y sencilla para todo el mundo.
Quien me conoce sabe que no sé contar historias cortas, así que dejo un TL;DR aquí: nunca he trabajado en ningún sitio que dé las oportunidades que da bunq. La persona adecuada, con la actitud adecuada y ganas de marcar la diferencia llega muchísimo más lejos que alguien que solo tiene las cualificaciones correctas. Me dieron la oportunidad de demostrar mi valor y, gracias a eso, he crecido más en 3 años aquí que en 10 en cualquier otro sitio. ¡Tengo muchas ganas de formar parte de todas las cosas guays que se vienen!
¿Te inspira la historia de David? Tú también puedes marcar la diferencia cada día. Ahora mismo tenemos un montón de ofertas de trabajo abiertas. Pon a prueba tu encaje y haz avanzar tu carrera hoy.
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Ahora estoy marcando la diferencia en bunq.
Todo empezó con unas vacaciones. Después de machacarme durante años en un trabajo de ventas, necesitaba un descanso lejos de casa, y ¿qué está más lejos de Nueva Zelanda que Países Bajos? Así que me puse la mochila y me subí a un avión, listo para recorrer Europa durante un par de meses.
Fue entonces cuando tuve mi primer encuentro con bunq. No me había dado cuenta de cuánto me estaba cobrando mi banco en cambio de divisas, uso en el extranjero y comisiones por retirada. Necesitaba una solución local, y me llegó a través de un póster en una parada de bus. ¿Crear una cuenta en 5 minutos? Reto aceptado. Y bunq lo consiguió. Eso, combinado con la funcionalidad increíble y un par de conversaciones auténticas y geniales con el equipo de Soporte, me dio una sensación súper positiva de bunq.
A medida que se acercaba el final de las vacaciones, me di cuenta de que todavía no estaba listo para irme. Experiencias increíbles por toda Europa, conexiones retomadas con familia a la que no veía desde hacía años y una sensación muy fuerte de que la vida aquí era mucho más emocionante hicieron que, estratégicamente, perdiera mi vuelo de vuelta. Pero si me iba a quedar, necesitaba encontrar trabajo.
Atención al cliente no era precisamente el trabajo que soñaba hacer, pero viendo la personalidad y la individualidad que mostraban los guías de bunq Support con los que hablé, quería unirme a ese equipo. Probé si encajaba (de hecho, 3 veces) y al final me dieron una oportunidad. Lo que más me sorprendió desde el primer día fue la pasión que los bunqers ponen en su trabajo y que todo el mundo se hace disponible para explicarte las cosas y resolver problemas.
Trabajar en un banco es como resolver un puzle. Hay muchas piezas que encajan entre sí hasta que ves la imagen completa. Cuando alguien echa en falta un pago o contacta con Soporte por un bug interesante, puedes bucear en las cuentas y las apps para entender exactamente cómo ha pasado y qué podemos hacer para solucionarlo.
Un día, me di cuenta de un patrón con las estafas online: parecía que los estafadores estaban más activos los viernes por la tarde, esperando que el fin de semana les diera más tiempo para escapar con el dinero. Odio absolutamente las estafas, así que pensé en un proceso que pudiera bloquear algunas de estas cuentas al instante. Así podríamos devolver más dinero a las víctimas. Esa es la parte guay de bunq: si tienes una idea que puede marcar la diferencia, puedes hacerla realidad más rápido que en cualquier otro sitio.
Mi pasión por encontrar y resolver bugs me convirtió en el candidato perfecto para pasar a nuestro equipo de Quality Assurance. Aquí pude entender de verdad el funcionamiento interno de bunq y dar feedback crítico para asegurarnos de que arreglábamos los bugs antes de que llegaran a ti. Es mucha presión ser la última persona en dar el visto bueno antes de que se actualicen las apps. Resolver bugs también implica aportar creatividad: pude trabajar con nuestros desarrolladores no solo para encontrar soluciones sencillas, sino también la mejor solución para mantener a nuestros usuarios contentos.
La creatividad es lo que más valoro de mi trabajo. Cualquiera, de cualquier departamento, puede proponer ideas para mejorar las cosas, y se toman en serio. Cuando llevaba un año como QA Engineer, me pidieron que me uniera al equipo de Producto, para que pudiera centrarme en tomar las ideas que recibimos de nuestros usuarios y bunqers y ponerlas en práctica. Hoy en día me dedico a hacer que bunq sea más intuitivo para ti, limando cualquier borde afilado y puliendo toda la experiencia bunq para que sea fluida y sencilla para todo el mundo.
Quien me conoce sabe que no sé contar historias cortas, así que dejo un TL;DR aquí: nunca he trabajado en ningún sitio que dé las oportunidades que da bunq. La persona adecuada, con la actitud adecuada y ganas de marcar la diferencia llega muchísimo más lejos que alguien que solo tiene las cualificaciones correctas. Me dieron la oportunidad de demostrar mi valor y, gracias a eso, he crecido más en 3 años aquí que en 10 en cualquier otro sitio. ¡Tengo muchas ganas de formar parte de todas las cosas guays que se vienen!
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